La huella de Lego en Europa

Esta semana se han cumplido 60 años del registro de la patente que hizo Ole Kirk Christiansen de su primera pieza LEGO. Este danés, quien acabaría revolucionando el mundo de los juegos, no lo tuvo nada fácil en sus comienzos. Dueño de una carpintería familiar, un día se vio sorprendido por un incendio que arrasó su negocio. Tuvo que empezar de nuevo, comprando una máquina para hacer pequeñas pruebas con piezas de plástico.

Fue así como fue dando forma a lo que hoy en día conocemos. Realmente parece increíble que en tan solo 60 años hayan conseguido formar parte de tantas familias a lo largo de los cinco continentes. LEGO no es únicamente un juego, es un modo de vida para todos aquellos apasionados por el mundo de la construcción.

Pero Kirk no dejó de trabajar por tener éxito, sino que insistió hasta llevar a LEGO a lo más alto. En 1968 tuvo la idea de crear un parque temático en Billund (Dinamarca), la misma ciudad donde se encontraba la fábrica de la empresa, y en la que daría vida a todo un mundo con sus piezas. Este parque tiene el honor de cumplir 50 años ahora durante 2018 y además, puso las bases para los que se han ido construyendo después.

“KIRK NO DEJÓ DE TRABAJAR POR EL ÉXITO, LLEVÓ A LEGO A LO MÁS ALTO”

Y no sólo eso, porque con los años pensaron en la posibilidad de crear los llamados Legoland Discovery CenterAl contrario que los parques que se encuentran a las afueras, estos centros están sumergidos en las ciudades. No cuentan con ningún espacio al aire libre, pero sí comparten algo con sus hermanos mayores: la diversión.

Volviendo a los parques, la lista no para de crecer y actualmente podemos encontrarlos en muchas partes del mundo. Pero nosotros hemos decidido centrarnos en Europa, en aquellos que más cerca se encuentran de nuestro país, para que nuestro proyecto de visitar un parque temático de LEGO se haga realidad. ¿Comenzamos?

Tras el éxito que tuvo el de Dinamaca, llegaron en 1996 y 2002 las dos nuevas incorporaciones: Windsor y Alemania. Lo primero que debemos saber es que todos comparten una serie de aspectos comunes que podremos encontrar en los parques LEGO. De lo segundo os daréis cuenta nada más entrar, ya que están divididos en diferentes sectores.

MINILAND es el centro neurálgico, donde más de 20 millones de piezas nos llevarán por un viaje a través del mundo para hacernos sentir como verdaderos gigantes en el cuento de Gulliver. En DUPLO LAND encontraréis un espacio dedicado a los más pequeños de la casa donde todo está adaptado para ellos con unas piezas gigantes y un suelo de goma lejos del peligro.

Convertirse en un ninja será posible en la zona NINJAGO WORLD, donde la lucha contra los villanos será nuestro objetivo. Y si lo que realmente nos gusta es el mundo de la robótica,LEGO MINDSTORMS nos espera para aprender a programar nuestro propio robot. Por si fuera poco, podremos sacarnos el carnet de conducir durante la jornada, visitar la Edad Media entre impresionantes castillos o convertirnos en un auténtico pirata de los 7 mares.

Pero aunque hayamos podido ver todo aquello que comparten estos parques, al mismo tiempo cada uno tiene algo que lo hace diferente. Dinamarca cuenta con el mayor número de atracciones: 60, donde destaca Polar Land, una montaña rusa donde convertirse en un auténtico explorador rodeado de pingüinos de verdad. En Windsor tienen la suerte de contar con una flota vikinga en la que luchar contras los monstruos marinos. Y en Alemania pueden presumir del área Star Wars, donde podemos encontrar las escenas más famosas de la saga galáctica en piezas LEGO.

Es hora de ir terminando, no sin antes hablaros de los Legoland Discovery Center que habitan en las ciudades de Berlín, Manchester, Birmingham o Estambul. Aunque cuenta con atracciones de interior o espacios comunes con las ciudades a escala de Miniland, nos gustaría destacar algo que les convierte en especial: la LEGOfabrik. Aprenderéis cómo se lleva a cabo el proceso de fabricación de las famosas piezas, asistiréis a un taller sobre construcción donde os contarán infinidad de secretos, os haréis con un certificado personalizado y os llevaréis a casa vuestra propia creación. ¿Se puede pedir más?

Y es que LEGO ha sabido sobrevivir al paso del tiempo, colándose en los hogares de millones de personas y convirtiéndose en el juego favorito de niños y no tan niños. Para experimentar con LEGO no hay edad y para divertirse tampoco. Así que desenterrad el proyecto de la hucha común, porque descubrir alguno de estos parques será vuestro próximo reto.

¡Hasta el próximo viernes!

Leave a Comment

5 × uno =

0