Un recorrido de cine por París

¡Estamos de vuelta! Teníamos unas ganas enormes de enseñaros la nueva imagen del blog y de volver a compartirlo con vosotros. Desde el principio ha sido nuestro punto de encuentro, un lugar donde poder unir a la familia alrededor de la cultura y así deseamos que siga siendo.

Es por eso que regresamos con un tema que une a la perfección lo que buscamos en un viaje y es que todos podamos disfrutar al mismo tiempo. Y aunque a veces parece que conozcamos las ciudades de memoria, siempre tienen algo nuevo que ofrecer.

París es una ciudad con siglos de historia que han dejado su huella como nuestro Mundi. Y precisamente por eso, ha sido elegida como escenario de innumerables películas. Su magia sigue intacta a pesar del paso del tiempo y os traemos una selección de sitios donde se rodaron algunas de las más conocidas.

Es un itinerario único con paradas distintas tanto para adultos, como para niños. Unificar gustos y poder descubrir la ciudad nunca fue tan fácil. ¿Nos acompáñais?

AMÉLIE

Empezamos nuestro viaje con una comedia francesa que se convirtió en todo un éxito gracias a los más de 23 millones de espectadores que acudieron al cine a vivir las desventuras de “Amélie”. La ciudad fue el complemento perfecto de una película con una estética muy especial y el café donde trabajaba la protagonista era el punto de encuentro de la historia. Se da la casualidad de que el propio director vive en realidad justo en frente del “Café des Deux Moulins”, que además estaba a punto de cerrar antes del estreno y gracias al éxito de la película se convirtió en un lugar de peregrinaje para los enamorados de Poulain.

 

EL CÓDIGO DA VINCI

El código da Vinci” fue el primero de los best seller de Dan Brown que se llevó a la gran pantalla en el año 2006. La película comienza en París, cuando el profesor experto en simbología Robert Langdon se ve envuelto es una investigación a contrarreloj acerca del Santo Grial. Una de las escenas se desarrolla en la Iglesia de Saint-Sulpice, pero en realidad no se rodó aquí porque el párroco se negó y tuvieron que recrearla. No podéis dejar de visitarla porque os sorprenderá descubrir que entre otras cosas, en su interior conserva obras del mismísimo Eugène Delacroix.

MIDNIGHT IN PARIS

Si hay una película que declare su amor a la ciudad, es sin duda “Midnight in París”. Esta comedia escrita por Woody Allen en 2010 cuenta la historia de Gil Pender, un guionista que trabaja en Hollywood pero que se encuentra en París de vacaciones. Una noche mientras está sentado en unas escaleras, ocurre algo inexplicable y mágico que le lleva a viajar a su época favorita: los años 20. ¿Sabéis donde se encuentran esas famosas escaleras? En la Iglesia de Saint Etienne du Mont, situada a espaldas del Panteón en pleno corazón del Barrio Latino. Un lugar poco transitado y a veces olvidado, pero que tiene el honor de contar con el órgano más antiguo de la ciudad en su interior.

LOS CUATROCIENTOS GOLPES

Si miramos al pasado, nos encontraremos con uno de los grandes clásicos que marcó un antes y un después en el mundo del cine. Fue en 1959 cuando se llevó a cabo el rodaje de “Los cuatrocientos golpes” de François Truffaut, una película autobiográfica que narra las desventuras de un niño con una infancia complicada. Enmarcada bajo las directrices de la Nouvelle Vague, un nuevo movimiento cinematográfico que pretendía romper con las reglas impuestas apelando a la libertad de expresión, es sorprendente saber que no hubo ninguna escena de plató y que se rodó íntegramente en las calles de París. Si os acercáis a al número 4 de la Place Gustave Toudouze, os reencontraréis con los exteriores de la casa del niño protagonista, Antoine Doinel.

EL DIABLO SE VISTE DE PRADA

El diablo se viste de Prada” fue un libro escrito por Lauren Weisberger que se convirtió en otro best seller de éxito adaptado a la gran pantalla, una tarea que no fue fácil puesto que hicieron falta cuatro guiones distintos hasta dar con el definitivo. La película cuenta la historia de una inocente becaria de periodismo, Andy, que comienza a trabajar bajo las órdenes de la implacable directora de la revista, Miranda Priestly. ¿Y que papel tuvo la Ciudad de la Luz en este film? Ambas se desplazan hasta París para asistir a la semana de la moda, pero… ¡Meryl Streep nunca llegó a ir por temas de presupuesto! Quien sí viajo hasta la capital francesa fue Anne Hathaway, quién rodó en varios lugares emblemáticos. Puestos a elegir nos quedamos con la escena en la cual nuestra protagonista pasea por uno de los lugares más bonitos de la ciudad: la Place de la Concorde.

Es el turno ahora de los pequeños de la casa. ¿Empezamos?

EL JOROBADO DE NOTRE DAME

Fue el mismísimo Victor Hugo quien creó al personaje de Quasimodo, un niño que fue abandonado a las puertas de la Catedral de Notre Dame. Por eso desde la factoría Disney quisieron hacerle un doble homenaje al escritor. Por un lado, llevar al cine  la historia de “El jorobado de Notre Dame” y por otro, que las gárgolas que aparecen en la película llevaran su nombre: Víctor y Hugo. Si habéis visto la película, seguro que pensáis que además del noble Quasimodo hay una gran protagonista: la Catedral. Con sus más de 800 años de historia es uno de los monumentos más visitados de la ciudad y en “Tras las huellas de Mundi en París” le dedicamos un capítulo completo porque es una visita obligada.

RATATOUILLE

Pixar quería cambiar de registro y durante el verano de 2007 nos sumergió en el mundo gastronómico de la mano de una rata. Remy nos robó los corazones convirtiendo a “Ratatouille” en 8º película más taquillera del estudio, algo que le valió para obtener el Oscar a la “Mejor Película de Animación”. Un éxito que no fue fruto de la casualidad, puesto que llenaron de ratas el estudio durante un año para aprender a captar sus movimientos y hasta el equipo tuvo que dar clases de cocina para trabajar en este proyecto. Es imposible no emocionarse la primera vez que Remy se asoma a los tejados de París en una película donde la ciudad al completo es la protagonista. Resulta paradójico que casi toda la acción se desarrolla en el restaurante “Gusteau”, el cual no existe en realidad. Su fachada le hace un guiño al célebre restaurante “Tour d’Argent” que ofrece una de las vistas más especiales de la ciudad desde su sexta planta.

 

LA INVENCIÓN DE HUGO

Martin Scorsese se quedó prendado de la novela sobre Hugo Cabret de Brian Selznick en cuanto la vio por primera vez. Y no es para menos, porque fue elegido como mejor libro ilustrado del 2007 por el New York Times. Scorsese tuvo una corazonada y decidió que “La invención de Hugo” sería su primera película rodada en 3D. Un trabajo titánico, puesto que solo para crear el primer plano de París necesitaron más de un año e hicieron falta más de 1.000 ordenadores. El film es un homenaje a la historia del cine de Georges Méliès a través de la mirada de Hugo. Y sin dudarlo, una de nuestras escenas favoritas tiene lugar bajo la nieve cuando el pequeño atraviesa la Square Édouard VII en la búsqueda de su cuaderno. 5 Oscars premiaron esta mágica película ambientada en el París de los años 30 que te impulsa a viajar en el tiempo.

EL PEQUEÑO NICOLÁS

El pequeño Nicolás” es un personaje al que dio vida el escritor René Goscinny, autor de otro gran clásico como fue Asterix y Obelix. Fueron en total cinco los libros donde se cuentan las aventuras del travieso Nicolás y sus amigos, unos ejemplares que me dejaron huella cuando devoré sus páginas durante mi infancia. En Francia adoran a Nicolás, por lo que hacer una película de con un protagonista de carne y hueco era un reto. Eligieron a un niño que nunca antes había actuado para captar al máximo su naturalidad. Y si paseas a los pies del funicular que te lleva a lo alto del Sacré-Coeur, podrás sumergirte en los exteriores donde se rodaron las escenas a las puertas del colegio en la que es en realidad, la Escuela Elementaria Foyatier del barrio de Montmartre.

LOS ARISTOGATOS

Aunque “Los Aristogatos” fue pensada inicialmente como una película de acción real, finalmente fue Walt Disney quien la llevo al mundo del celuloide en el que sería su último proyecto aprobado antes de fallecer. Fue la primera película en la que Disney hizo un guiño a Francia, país del que quedó enamorado en su juventud. Y para ello, la historia fue ambientada en el Paris de la Belle Époque. Fueron 18 los meses que hicieron falta para plasmar cada detalle de la ciudad y cuatro años en total para ver finalizada la película. Se quiso rendir un homenaje al Café de la Paix como símbolo de la vida cotidiana parisina, edificio vecino de la gran Ópera Garnier. Los felinos pasan delante del café durante una huida, pero nosotros tenemos la suerte de poder contemplarlo sin prisas ante el bullicio de los que se acercan allí cada día.

Hasta aquí llega nuestro recorrido por París bajo la luz de los focos que un día iluminaron escenas o el trazo de los lápices que crearon los dibujos que permanecerán en nuestra retina para siempre. Vuestro viaje acababa de empezar y por eso os dejamos un mapa donde encontraréis marcadas todas las paradas para que este recorrido de cine se convierta en realidad. ¡Solo nos queda desearos buen viaje!

¡Hasta el próximo viernes!

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